Hoy quiero presentarte a Yanina.
Ella es diseñadora industrial, docente y mamá de dos peques.
Pero, sobre todo, es una mujer que se animó a hacerse una pregunta incómoda y necesaria:
¿qué pasa cuando darlo todo deja de ser sinónimo de bienestar?
Yanina venía sosteniendo múltiples roles, espacios laborales que eran parte de su historia, lugares donde se esforzaba, se comprometía y ponía el cuerpo…
hasta que algo adentro le dijo basta.
Basta de trabajar donde no se sentía cómoda.
Basta de no sentirse valorada.
Basta de postergarse, incluso cuando su energía también era necesaria en casa.
Y desde ahí empezó un proceso profundo: renunciar, atravesar el miedo y, al mismo tiempo, empezar a apostar por ella.
Hoy está acompañando a sus hijos, gestando un proyecto que la representa y soñando —por primera vez— su propio negocio digital, con voz propia, ritmo propio y mucho amor.
Su historia no es de certezas mágicas.
Es de convicción, de incomodidad, de miedo… y de pura realidad.