¿Te pasa que terminás el día agotada y no entendés en qué momento te quedaste sin energía?
Que decís que sí… cuando querías decir que no.
Que asumís más de lo que te corresponde porque “es más fácil hacerlo vos”.
Este episodio es para vos si sentís que siempre estás para todos, si te cuesta delegar, y si poner un límite te genera culpa, miedo o incomodidad.
Hoy vamos a hablar de límites.
No como rechazo, sino como una forma de autocuidado.